UN MARCADOR GENÉTICO REGULA LA RECUPERACION CEREBRAL TRAS UN ICTUS

Escrito por cienciaenlasnoticias 07-11-2016 en BIOMEDICINA. Comentarios (0)

La recuperación de los pacientes que han sufrido un ictus viene determinada por la genética, según un estudio del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) que ha sido publicado en la revista Cell Death and Differentiation del grupo Nature. Los investigadores han comprobado que dos variantes de una proteína sirven para determinar el pronóstico funcional tras una hemorragia intracerebral.

Científicos del Instituto de Biología Funcional y Genómica (IBFG, centro mixto del CSIC y la Universidad de Salamanca), pertenecientes también al Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), han descubierto que la información genética determina la mejor o peor recuperación cerebral tras padecer un ictus.

La hemorragia intracerebral se produce cuando se rompe un vaso sanguíneo en el cerebro de forma espontánea no traumática. Este tipo de ictus es el que mayor tasa de mortalidad tiene, ya que el 50% de las personas que lo sufren no sobrevive al primer mes y aquellos que sobreviven tienen un elevado riesgo de padecer secuelas y presentar distintos grados de discapacidad.

Mediante el análisis de un polimorfismo conocido del gen Tp53 humano, esto es, una mutación puntual en el ADN que está presente en un elevado porcentaje de la población, los investigadores del grupo de Almeida han comprobado que las dos variantes de la proteína, p53-Arginina o p53-Prolina, determinan el pronóstico funcional tras un ictus.

Mejorar el pronóstico funcional de los pacientes 

Por un lado, la variante p53-Arginina está asociada a un mal pronóstico y es más efectiva a la hora de inducir la muerte neuronal por apoptosis tras un daño isquémico. Este hecho, previamente demostrado mediante estudios in vitro del grupo de investigación, ha sido constatado ahora en un modelo experimental de hemorragia intracerebral in vivo.

Por otro lado, han descrito por primera vez la asociación entre la variante p53-Prolina y una mejor capacidad para reparar el daño vascular que se produce en el cerebro tras un ictus, lo que implica una mejor recuperación funcional de los pacientes.

El mecanismo descrito implica la participación de progenitores endoteliales que migran desde la médula ósea hasta la zona afectada del cerebro, regenerando el tejido dañado en individuos con p53-Prolina. Todo ello estaría encaminado a promover la reparación cerebral, mejorando así el pronóstico funcional de los pacientes tras sufrir la hemorragia intracerebral.


Realizado por Adrián Ayuso Hernández