Noticias científicas

Noticias científicas

Comentarios y análisis de noticias científicas o relacionadas con la ciencia, que aparecen en la prensa, etc, desarrollados por alumnos de Bachillerato.

Un héroe en mis recuerdos

Escrito por cienciaenlasnoticias 15-06-2017 en microrrelato. Comentarios (0)

Tío, figurate que vamos de viaje hacia un país extraño y peligroso. Yo monto un caballo negro a tu lado. El sol se pone y al fin anochece, y el valle vacío se extiende ante nosotros. El miedo se apodera de ti y piensas:´¿Dónde estamos?', pero yo te digo: 'No te asustes tío'.

La tierra está llena de cardos y se observa un pequeño camino. La oscuridad crece, el campo y el cielo desaparecen y ya no podemos distinguir nuestro camino. De repente, me llamas y me susurras: '¿Qué es esa luz que está allí junto a la orilla?' Se oye entonces un terrible alarido y las sobras se acercan corriendo hacia nosotros.Tú te arrodillas y rezas a Dios. Yo les advierto :'Un paso más y os cortaré el cuello' Rápidamente me agarras la camiseta y me dices: 'Escapa de ellos'.

La lucha es espantosa. Muchos huyen, otros son despedazados. Tú piensas:'Mi sobrino habrá muerto ya'. Salgo bañado de sangre y con restos de entrañas por mis cabellos, y entonces mi tío grita 'Que suerte de tener mi sobrino a mi lado'.

Tú me repites que vuelva a contar la historia y cada día que pasa te resulta más impresionante, como si no la hubieras escuchado nunca antes, y me entristezco. En cambio, cada vez que cuento la historia me veo obligado a contar que las sombras se vuelven más poderosas, y llegará el momento en que no las pueda hacer frente, no las venceré.

El valle se vuelve más vacío y el sendero finalmente desaparece. Las sombras se acercan, el miedo se apodera de nosotros. Tu lamento y mi pérdida se apoderan de aquel lugar inhóspito.

Cada vez intentaré contar la historia con más ímpetu. Pero las sombras, el olvido, se harán reales, y ya no formaré parte de tus recuerdos. Y no habrá más historia, solo quedará un valle desolado.

Paseo sideral.

Escrito por cienciaenlasnoticias 15-06-2017 en relato. Comentarios (0)

¡Hola holita!

 Soy Susi y, aunque mi madre dice que soy un cometa grande, yo creo que no soy tan mayor, solo tengo 21 años. ¿Sabéis lo que es un cometa? Pues un cometa es un cuerpo celeste formado por hielo, polvo y rocas, que viaja alrededor del Sol. Además, tenemos una especie de cola, hecha de gas y polvo, que nos sale cuando nos da el viento solar. Ser un cometa mola porque viajando conoces muchas cosas nuevas. Uno de mis antepasados, mi tatarabuelo creo, al pasar por la Tierra dejó restos de su cola, y dicen que esto originó la vida humana. Así que, humanos, puede que seamos primos.

Voy a contaros la historia de la primera vez que pasé cerca de la Tierra. Estad atentos, ¿eh?

 Tenía 14 años, y pasaría por la Tierra el día que cumpliera los 15. Mi madre, antes de emprender mi viaje, me contó que algunos pedazos de mi se caerían a la Tierra, y que los humanos esperaban ansiosos que llegaran porque cuando pasan la atmósfera terrestre se desintegran y ellos, los humanos, lo ven como cosas brillantes que caen del cielo pero desaparecen. Les llaman estrellas fugaces. ¿Alguna vez habéis visto una? Mi madre siempre dice que son muy bonitas y que dan suerte, así que, ya sabes, si ves una pide un deseo.

 Bueno, que me voy del tema. Salí de viaje la noche de Kryps, que es la fiesta de mi pueblo, el cinturón de Kuiper. Yo no quería irme. Ese día me habían coronado reina del baile y encima Miki, el chico que me gusta, también había sido coronado rey y me confesó que le gustaba. Jo, ¡qué ganas de verle! Bueno, después de despedirme de todos, él se fue describiendo su órbita y yo la mía.

 El viaje fue muy pesado y, de vez en cuando, veía a alguna amiga mía entretenida siguiendo su órbita o mirando a la nada. Incuso un día vi un accidente de dos cometas que se chocaron y se apagaron para siempre y ahora son simples asteroides. Una vez casi me choco yo con uno, ¡menos mal que solo me hice una rozadura! Según pasaban los días, mis nervios aumentaban más y más porque ¿Qué se sentiría? ¿Y si dolía? La verdad es que tenía mucho miedo.

 No tardé mucho en pasar cerca de la Tierra. Fue una sensación rara, pero no me dolió mucho. Trocitos de mí se partían y se iban hacia la Tierra como me había contado mi madre, eran como mis hijitos, unos más grandes, otros más pequeños... Lloré un poco, porque sentía como pinchazos. Poco a poco fueron cayendo y se veía como pasaban la atmósfera y se convertían en bolas de fuego. Tardaban poco en desaparecer y me daba pena, pero no podía hacer nada para evitarlo. Me gustó verlo todo, la Tierra es bonita, azul y verde, aunque también un poco blanca. Fue una experiencia muy bonita que dentro de 9 años volverá a pasar.

  Ahora voy camino a casa, aunque todavía me quedan 4 años para llegar. Estos viajes son duros y muy largos y a veces me aburro mucho, pero merecen la pena. ¡Qué ganas de llegar a casa! Quiero ver ya a mi madre y a mi familia, pero sobre todo a mi abuela porque está malita y se está apagando. A Miki tardaré más en verle porque su órbita es mayor, pero también tengo ganas de darle un achuchón.

 Bueno amigos, espero que os haya gustado mi historia y que cuando veáis estrellas fugaces os acordéis de mi. ¿Quién sabe? A lo mejor son parte de mí.


Paula Sanabria Betrián.


Diario de un desastre global

Escrito por cienciaenlasnoticias 14-06-2017 en historia. Comentarios (0)

Mi mamá siempre me dice que tengo que aguantar, que tengo que ser fuerte. Desde hace mucho tiempo estamos viviendo rodeados de humo. Ya no veo el color azul del cielo ni las estrellas por la noche, ni siquiera recuerdo qué era eso, pero es lo que siempre he escuchado. Mi mamá me dice que desde el día en que nací esto ha ido a peor, pero no sé por qué, no sé a qué se refiere. Huele raro, todo huele fuerte. Mi papá me dice que es gas, contaminación. Hace calor, mucha. Yo no entiendo nada.

 Siempre he escuchado en casa que hubo gente que intentó impedir desde un principio que esto pasara, aunque no lo suficiente. Pero también que nadie pudo conseguir que ese hombre tomara consciencia y esto no continuara ni fuese a peor. Dicen que podría haber habido más opciones, que más gente tuvo la oportunidad de ponerse en contra y no lo hizo. Pero ya es tarde. Demasiado tarde.

---

 Contaminación, esa palabra maldita. Ya no diferencio la luz de la oscuridad. Sólo hay terror en las calles. Gente muere a causa del terrible fallo que cometieron nuestros antepasados hace no tantos años. Por mucho que los científicos hayan investigado e intentado... ya no hay vuelta atrás. Más número de muertes y también de enfermedades desde que todo esto empezó. Un mal paso de un hombre condicionó la muerte de todo el planeta, lo doy por hecho. Y todo por culpa de la avaricia, el dinero; pasar por encima de todo lo demás sólo por dinero. Dejamos de cuidar el medioambiente y esto es lo que pasa. Desde que era pequeño he estado viviendo rodeado de esto. Hace diez años lo que escribí no fue semejante ni parecido a esta realidad. Ojalá pudiese inventar una máquina del tiempo para viajar al pasado, antes de que yo naciese, dar marcha atrás y cambiarlo todo, hacer que el día en el que todo cambió desapareciese. Pero no puedo. Aunque esa idea no sale de mi mente.

---

 Han pasado ya más de treinta años desde que escribí esas últimas líneas. Hoy escribo la última página. Echo de menos todo aquello, en el fondo. Ya no hay esperanza, supongo que soy de los pocos que aún siguen con vida, no lo sé, estoy solo. Aunque que siga con vida no es algo bueno, no penséis eso. Estoy sufriendo mucho. Llevo muchos años sufriendo, pero aquí sigo. Vivo. ¡Y decir que hace no tanto tiempo esto no era ni parecido! ¡Dicen que la gente se moría de vejez! ¡Vejez! ¿Qué es la vejez? 

 Ya me quedan pocos días, por eso mismo quedo esto aquí grabado, mis memorias. Todavía no estoy completamente ciego. La contaminación ha podido con todo y con todos, ya no hay esperanza para la humanidad, si siquiera sabremos si para la vida en sí. No tengo ni tan siquiera voz, he perdido mis sentidos. No sé ni con qué finalidad estoy escribiendo esto, pues no sé si llegará a funcionar. Solo espero que con mi último aliento haga tomar consciencia a alguien del pasado, sí. Y diréis... ¿cómo es eso? Pues es relativamente fácil desde mi punto de vista. He logrado inventar una máquina del tiempo que envíe cosas al pasado. Sí, cosas. Tiene el inconveniente de que solo puede transportar objetos sin vida, inanimados. He aquí el porqué por el cual me hallo escribiendo esto, aunque en un principio la finalidad de mi diario no fue esta. 

 Soy de los pocos, por no decir el único, que han llegado a sobrevivir a las diversas enfermedades que se han propagado a lo largo de estos años por el mundo. Todas ellas debidas a la contaminación, a la destrucción de la capa de Ozono, al calentamiento global... He de decir que no soy el más afortunado por haber sobrevivido. Espero que, si esto llega algún día a manos de alguien que aún viva en un planeta Tierra en el que sea posible la vida, sea consciente del gran cambio que puede producirse tanto en su futuro, como en el de sus descendientes, como en el del resto de la humanidad y de la vida en general de nuestro planeta. Desde el día en el cual un político decidió romper un pacto para proteger el medioambiente, nada ha vuelto a ser igual.

 Mis más cordiales saludos, el último hombre de la Tierra que aún mantiene su esperanza.


Carmen Calvo

La fuerza nuclear fuerte. ¿La unión hace la fuerza?

Escrito por cienciaenlasnoticias 12-06-2017 en Fuerza. Comentarios (0)

Empecemos por el principio, erase una vez un universo en el que todo interactuaba a través de una única fuerza a la que llamamos súper fuerza.

Para tener constancia de dicha fuerza, deberíamos viajar hasta el inicio del Big Bang , y eso fue hace bastante, te lo aseguro. Esta súper fuerza con el paso del tiempo se dividiría en las cuatro que conocemos hoy en día, o al menos esa es la teoría que predomina en nuestro paradigma científico.

¿Conoces las cuatro fuerzas? Yo diría que al menos una te suena, la gravedad. E incluso puede que sepas que es la fuerza que actúa entre dos cuerpos por el simple hecho de tener masa ,y tiene un radio de alcance infinito, prueba de ello es que tú mismo quedas fijado al suelo gracias a la atracción gravitatoria que ejerce la Tierra.

Pero te contaré un secreto, la gravedad es la menor de las cuatro fuerzas que gobiernan el universo. ¿Que no me crees?. Pues te presento a la fuerza nuclear débil, que es 10 elevado a 27 veces mayor, o a la electromagnética que es 10 elevado a 38 veces mayor a la gravedad.
Pero si de verdad hay una fuerza que gana a todas con diferencia, es en la que nos centraremos a continuación, la fuerza nuclear fuerte. ¿Fuerza qué?, vale, el nombre puede parecer un tanto raro pero no te preocupes, lo explicaré mejor.

Se llama fuerza nuclear fuerte porque se manifiesta en los núcleos de los átomos. El nombre de fuerte surge para diferenciarla de la nuclear débil, otra fuerza que también se aprecia en los núcleos atómicos que surge para explicar la desintegración de partículas que no pueden explicar otras fuerzas, pero es mucho menor. En concreto unas 10 elevado a trece veces menor.

Ahora que ya tenemos claro de qué fuerza vamos a hablar, ¿qué hace la fuerza nuclear fuerte?. Para explicar esto nos introduciremos en el núcleo atómico. ¿De qué está formado? De nucleones, es decir, de protones y neutrones. Según las leyes de la fuerza electromagnética, dos partículas con igual carga se repelen, entonces, ¿por qué los protones se encuentran tan a gusto en el núcleo desobedeciendo la fuerza electromagnética?; la razón es porque la fuerza fuerte domina sobre ésta, haciendo que los protones puedan estar juntos, digamos que la fuerza nuclear fuerte es la celestina de protones y neutrones.

Puede que al escuchar esto te surja una pregunta, ¿por qué, si la fuerza nuclear es tan fuerte no consigue unir los protones y neutrones de dos átomos diferentes de una misma molécula? La respuesta es que, aunque sí, esta fuerza es la mayor de las cuatro, tiene un radio de alcance finito, es decir que solo se hace presente hasta cierta distancia, en concreto diez elevado a menos quince metros. Si la fuerza nuclear fuerte tuviese un radio de alcance infinito todos los protones y neutrones se unirían en un mismo núcleo atómico. ¿Y no queremos que ocurra eso, a que no?

Sigamos: ¿cómo actúa esta fuerza? Esta fuerza actúa sobre partículas con carga de color roja, azul o verde pero OJO, no tiene nada que ver con el color que nosotros percibimos. Y, otra sorpresa, ni protones ni neutrones tienen carga de color, pues su carga de color, en conjunto, es neutra.

Entonces ¿porqué hemos dicho que esta fuerza actúa sobre protones y neutrones? Bueno, el mundo cuántico es mucho más profundo, para ello tenemos que hacer referencia a los propios cimientos de los nucleones. Un protón o neutrón está formado por tres quarks, que son las partículas elementales que los componen, y estos amiguitos sí que tienen carga de color. Pero, cómo la carga de color es neutra para un nucleón, cada quark debe llevar una carga de color distinta para que la carga resultante de los tres se anule. Así un quark deberá tener carga azul, otro carga verde y otro carga de color roja. La cromodinámica cuántica se encarga del estudio de la carga de color, su comportamiento e implicaciones.

Pero no todo es tan sencillo, pues los quarks no se están quietos ni un momento y continuamente se intercambian su carga de color, la resultante sigue siendo una carga neutra, sí, pero al cambiar de carga de color, los quarks envían entre ellos unas partículas sin masa peculiares, que son las responsables de mediar la carga de color entre ellos.

Estás partículas se llaman gluones, y existen en total ocho tipos distintos. Su nombre viene de "glue", pegamento en inglés, y es que hace referencia al gran poder de estas partículas mediadoras, porque si un quark se aleja de sus compañeros, la fuerza que se genera es tal que el quark vuelve a su sitio. ¿Conclusión? No siempre la unión hace la fuerza.


Por Francisco Javier Gallardo Huertas

Mi viaje por el digestivo

Escrito por cienciaenlasnoticias 12-06-2017 en historia. Comentarios (0)

¡Hola! Empezaré por decir que antes de ocurrirme esta experiencia me encontraba en el supermercado, en un recipiente junto a mis compañeras. También he de decir que era (porque no se en que me he convertido) algo muy dulce, sí, una gominola. Concretamente una gominola de color rojo y verde, me llaman fresita. Nací en "Fini", Murcia, y me hicieron con glúcidos, grasas y desperdicios de animales.

Fue hace unos días, como dije antes, estaba allí cuando de repente nos transportaron a un sitio desconocido. Rato después la bolsa se abrió y fue entonces cuando supe que había llegado el momento, ¡emprendería el viaje de mi vida! Estaba nerviosa, tenía ganas de que llegara este día, pero ahora mismo no sabía que iba a pasarme. Mientras estaba sumergida en mis pensamientos, algo me agarró sacándome de ellos repentinamente. ¡Y se disponía a meterme en una especie de agujero negro! En ese instante el miedo empezó a apoderarse de mi, ¿dónde iba a meterme? ¿cómo acabaría aquello? Un montón de preguntas se apoderaban de mi.

Entonces entré allí, nada más entrar sentí cómo me empapaba un líquido y una estructuras completamente blancas comenzaron a machacarme, aplastándome, partiéndome sin piedad. ¡Estaba deshaciéndome, algunos de mis glúcidos se desprendían de mi! (Formación del bolo alimenticio en la boca).

Después ya no era yo, me convertí en una masa semilíquida de un color extraño ¿dónde estaban mi rosa y mi verde vivos? Seguí pasando por un tubo estrecho, rozándome con las paredes llenas de moco y que de vez en cuando presionaban hasta hacer que me partiese y luego me volviese a unir; se abrió una especie de puertecita circular que me abrió paso a la continuación de éste mientras me evitaba el paso a otro tubo. Seguí cayendo hasta llegar a una especie de bolsa en la que ciertas de mis partes se almacenaron en un lugar de ella, mientras en otro lugar de la misma, me fui mezclando con otro liquído y continuaba deshaciéndome. ¡Estaba muy ácido! Además, más de mis glúcidos seguían desprendiéndose, no sé en qué me estaba convirtiendo. (Paso del bolo alimenticio hasta el estómago pasando por la faringe y el esófago, que junto a los jugos gástricos y el HCl del estómago, forman el quimo).

A continuación, pasé a otro tubo muy largo donde dí muchísimas vueltas, ¡acabé mareada! En el paso por este tubo se añadieron más líquidos a la mezcla de la que ya formaba parte, primero unos procedentes de unas criptas profundas que había en las paredes y después, al llegar a una zona, de un pequeño orificio comenzaron a salir líquidos de colores desagradables que dicen que provenían del hígado, junto a otros blanquecinos y después nos compactaron hasta formar una masa, ya apenas me reconocía; de cuando en cuando, parte de mí, mis grasas, se desprendían en gotitas rodeadas de verde caqui que se retiraban y atravesaban las paredes, igual que parte del líquido blanco se iba colando por unos pelitos muy finos que nos obligaban a estar continuamente frotándonos con las paredes y a medida que fuimos avanzando nos quedábamos cada vez más sólidos. Luego encaramos una cuesta abajo que terminó en un lugar más amplio, pero desagradable, donde la mezcla fue compactándose hasta formar una masa sólida de color marrón. Tras formar parte de esta masa, vi por fin la luz, caímos a unas aguas sin saber donde estábamos. Escuche que aquella masa olía muy mal, y que se debía a la actuación de unas bacterias, llamadas simbiontes,¡qué bien debieron actuar éstas en mi viaje! Por otra lado, otras partes de mi pasaron a un líquido rojo el cual las transportó a unas estructuras donde fueron usadas como energía. (Paso del quimo al intestino, se añaden el jugo pancreático y la bilis formando el quilo. Este, a medida que avanza por el intestino va compactandose hasta formar heces fecales que son explusadas. Por otro lado, las sustancias que no se desechan, son transportadas a las células a través de la sangre y usadas por éstas, realizándose el fin de la disgestión).

Laura Calderón.